lunes, 5 de abril de 2010

navegando por el espacio-tiempo

Siempre que de forma clásica pensamos en el movimiento, hablamos de movernos en el espacio durante un tiempo. imagina plantear de otra forma el movimiento, desplazándote por la variable tiempo y por la variable espacio.
Empecemos por definir como captamos todo lo que pertenece a la variable espacio. Todo lo que pertenece al espacio el lo que somos capaces de percibir con los sentidos, ya sabes, vista, tacto...
En realidad el espacio es la más fiel representación de la materia, lo material, y todo lo que lo define son lo que comúnmente conocemos como magnitudes físicas. A la forma de definir las magnitudes yo le restaría magnitud tiempo, ya que para mi el tiempo, aunque en muchos casos puede interpretarse como otra magnitud fundamental, en otros muchos, nos será más útil darle el mismo rango que al espacio.
Para mi el tiempo es aquello que nos da la consciencia, quizás es algo más complejo de entender que el espacio. Así pues vamos a imaginarnos a un observador, cualquiera de nosotros. Este observador es capaz de percibir cuanto le rodea mediante sus propiedades físicas, o magnitudes, a través de sus sentidos. Pero cuando por poner un ejemplo, "vemos algo", lo vemos hoy, ayer, mañana..., se trata del mismo objeto pero en diferentes momentos o puntos del tiempo, así cada vez que somos conscientes de haberlo visto, lo asociamos a un punto de "ese gas" el tiempo. Permitirme el símil con el gas, no es que diga que el tiempo es un gas sino que como ya os decía en una entrada anterior, nos ayudaría a entender mejor lo que es esta analogía.
Una de las muchas personas que ha tenido que soportar mis divagaciones sobre el espacio-tiempo, no se si voluntariamente, como lo estás haciendo tú, en su día me dio una definición de tiempo que me sorprendió bastante. "Tiempo es aquello que nos hace envejecer", te invito a que reflexiones sobre esto.
Lo que yo tengo claro es que no es suficiente con ver o sentir algo, necesitamos siempre darle un lugar en el tiempo, si no, hablamos tan sólo de sus propiedades físicas. Cuando le aplicamos coordenadas temporales lo integramos en una realidad, lo hacemos real, al menos en nuestra consciencia.

viernes, 5 de marzo de 2010

INICIO SECCIÓN

En primer lugar, aclarar que lo que me ocupa es el estudio de diferentes realidades. Cada una de estas realidades tiene unas componentes espaciales y temporales, me explico:
Cuando nos detenemos a estudiar una realidad, es necesario determinar la ubicación en el mundo de esta misma y en qué lugar de tiempo se encuentra. Un ejemplo puede ser Zaragoza en el año 2009. Por supuesto no es lo mismo pasear por Zaragoza en este año que dos años antes, ni tampoco es lo mismo vivir este año en Zaragoza que en Nueva York. Esto que parece tan evidente, siempre se presta a diferentes interpretaciones, y así varias personas perciben de manera muy diferente las magnitudes que definen todo esto, Esta percepción de la realidad nunca será la misma para cada una de las personas que la analicen. Así que existe una realidad común a un grupo de personas que es siempre una parte de todas estas debidamente ponderada.
No vamos ha hablar a estas alturas de la relatividad, ya mencionaremos el tema cuando corresponda. Lo cierto es que hay muchas cosas de que hablar antes. Así trataremos de empezar por el principio.
La mejor forma que he encontrado para explicar esto ha sido olvidarme de la forma clásica de la definición de tiempo y espacio.
No pretendo decir que estas definiciones no son buenas, pero con estas no basta para explicar algunas de las "teorías" de las que hablaremos aquí.
Un símil que nos servirá para empezar a entender como definir el espacio y el tiempo pueden ser una nube de gas y otra de humo. Compararíamos el conjunto de partículas del gas con el conjunto de partículas del tiempo y las del humo con las del espacio. La realidad no se puede explicar sin tener en cuenta las dos variables, espacio y tiempo. Entonces, podríamos pensar que una porción de la realidad podría estar representada por el lugar ocupado por la mezcla de un elemento como el humo (espacio físico) y otro elemento similar a un gas, el tiempo.